domingo, julio 03, 2005

Una mala práctica comercial

Hoy me salgo de mi línea, y no voy a analizar ningún artículo de opinión, sino que voy a exponer una reflexión sobre un problema del comercio ceutí.
Me refiero a esa práctica, tan extendida, de la ausencia de precio fijo en muchas de las tiendas, que tienen su principal clientela en los visitantes a nuestra ciudad.
Un objetivo de todo buen comercio es vender mucho. No se trata de ganar mucho en una venta sino en ganar un poco en cada una de muchas ventas.
La ventaja de esa táctica es doble. Por un lado al vender muchos productos se renuevan las existencias y se dispone de productos novedosos que fomentan nuevas ventas. Por otro se incrementa el número de clientes que acuden a ese comercio, se fideliza así la clientela y se les produce la satisfacción de haber hecho una compra a un precio ajustado.
Pero en nuestra ciudad, se sigue una conducta inexplicable. Se le venden los productos al máximo precio que las dotes de persuasión del vendedor pueda obtener. Cuando el cliente que ha adquirido el producto, lo encuentra más barato en otro comercio de Ceuta o de su ciudad de origen, se siente engañado, cabreado y se promete no volver a dejarse engañar. Y la mejor forma es no volver a Ceuta.
En cuanto a los propios ceutíes, que conociendo esta mala práctica comercial, se recorren diez comercios comparando precios, para ahorrarse al final una miseria, hemos empezado a tomar la costumbre de adquirir multitud de productos en la Península y casi no nos importa pagar más, si nos libramos de la sensación de ser siempre engañados por el comerciante de turno.
No estaría mal que la Cámara de Comercio y las autoridades en vez de quejarse de lo mal que van las cosas en el comercio ceutí tomaran alguna medida para evitar ese mal endémico de nuestra ciudad.
Estas reflexiones no son nada originales. En multitud de ocasiones se ha puesto de manifiesto este problema, pero pasan los años y la situación se perpetua. ¿Cuándo se le pondrá fin?

No hay comentarios: