martes, noviembre 15, 2005

Elección de centro

Los obispos negociaron en La Moncloa - ELPAIS.es - Sociedad

Voy a centrar este comentario en la elección de centro como discrepancia entre los obispos y el Gobierno.
Según los manifestantes uno de los puntos conflictivos de la nueva ley es el respeto del derecho de los padres a la elección de centro. Creo que esta libre elección debe ser aplicada por igual a todos los centros financiados con fondos públicos, es decir tanto a centros públicos en sentido estricto como a centros concertados.
La ley respeta ese derecho, el problema surge cuando un determinado centro o un nivel de los que se imparten en ese centro es solicitado por mayor número de padres que las disponibilidades de plazas.
En esa situación hay que decidir que alumnos podrán asistir a ese centro.
Se pueden aplicar distintos criterios:
A) Es el centro el que elige que alumnos serán admitidos
B) Es el expediente académico del alumno el que decide su admisión o no
C) Es la raza, religión, sexo, tendencia sexual, o cualquier otro de los aspectos que estan constitucionalmente prohibidos
D) Son los factores de proximidad y renta de la familia los relevante para la toma de decisión.
Si los que lean estas líneas están de acuerdo con que sea este último criterio el que determine la resolución del conflicto planteado, cuando son más los alumnos solicitantes que las plazas disponibles, están de suerte porque ese es el criterio que se contempla en la LOU.
Si por el contrario prefieren el primero, es que están de acuerdo con los Obispos y consecuentemente con los manifestantes.
Creo que nadie estará de acuerdo con los criterios B) por elitista y C) por anticonstitucional, pero si algunos los prefieren espero que sean una escasa minoría. Y en todo caso que acudan a centros privados no mantenidos con fondos públicos.
Creo que queda claro que la libre elección de centro se respeta, incluso más en la LOU que en las ideas defendidas por los manifestantes. Por lo menos esa es mi opinión.

jueves, noviembre 10, 2005

Desarme del valor moral

El Faro de Ceuta
Otra vez tengo que poner las cosas claras en un artículo de Manuel de la Hera.
Comienza comentando los incidentes de violencia acaecidos en Francia y sus comentarios son bastante ecuanimes hasta que llega al penúltimo parrafo, en el que comienza a exponer tesis tendenciosas. Veamoslo:
"No se puede comprender, ante tal exigencia vital para la sociedad, que se quiera excluir o disminuir, en los planes de estudio, la enseñanza moral que se contiene en la religión católica. La moral católica fortalece la calidad del ser humano para el desarrollo de su vida en la sociedad; es un bien, en definitiva, para la sociedad. Prescindir de ello es disminuir los referentes morales básicos que constituyen el fundamento de la relación humana y, por tanto, social. Conviene atender el derecho que asiste a los padres para elegir la educación que deben recibir sus hijos; es un derecho, en definitiva, para el bienestar y fortalecimiento de la sociedad."

Parece referirse a la nueva ley de educación (LOE), pues bien, en ella no se excluye ni se disminuye la carga lectiva de la religión (católica u otra) y la enseñanza moral en ella incluida es la que marquen los obispos, los imanes... es decir los responsables de marcar esa enseñanza moral.
Los padres siguen teniendo el derecho de elegir la educación que deben recibir sus hijos. Lo que no marca la ley es ninguna obligación para que unos u otros tenga que recibir una educación moral que no deseen.
Por otro lado parece entenderse que las únicas referencias morales son las que emanan de las religiones. Eso no es así. Las referencias morales son previas a la religión e independiente de ella. (Cuando "presuntamente" Cain mato a Abel no existía todavía, que yo sepa ninguna religión, pero ese acto fue contrario al orden moral natural) . Siempre ha existido una moral natural y existen los principios éticos del laicismo. Probablemente estos últimos son de mayor rigor que los religiosos, pues no están sometidos al albur de los tiempos y son totalmente contrarios a cualquier integrismo.