Formas de pensar y actuar por Manuel de la Hera (El Faro de Ceuta):
Hasta ahora las opiniones de Manuel de la Hera las leía con cierto agrado por su carácter moderado y eminentemente sociológico. Por eso me ha sorprendido este artículo en el que se pone la atención en un aspecto puramente formal para hacer crítica política, cuando lo oportuno hubiera sido alabar una actuación que a iniciativa propia trata de retribuir dignamente la labor de nuestras fuerzas armadas.
En el párrafo que se reproduce se reconoce que mejorar los emolumentos de oficiales y suboficiales es necesario y justo, pero todo el resto de su escrito se centra en criticar duramente que a esa medida se le haya dado cierta publicidad y para ello se emplean argumentos sobre los que siguiendo la línea de mis reflexiones habituales quiero poner claridad.
Veamos una reproducción de ese parrafo central: ?Siempre entendí, me decía, que el que manda nunca debe hacerlo en beneficio propio sino en beneficio de la misión que se le ha confiado, a la que debe dar fin con éxito y con el menor daño posible para quienes intervienen en ella. Ahora no sucede lo mismo pues se hace propaganda, en beneficio propio, de aquello que se pretende hacer y que supondrá una cierta mejora material para otras muchas personas. Es el caso del Ministro de Defensa, Sr. Bono, que ha procurado dar la mayor publicidad posible a una mejora que se pretende en los emolumentos del personal de las Fuerzas Armadas. Ese objetivo, el del aumento, es necesario y justo a todas luces, pero resulta bastante llamativa la forma en la que el Sr. Bono airea ese proyecto. En opinión de un escritor tan bien curtido como Martín Ferrand, lleva ya la firma de autopropaganda del Sr. Bono: "Lo que convierte el caso en propio de Bono es el esperpento escenográfico con que se nos presenta". No entiendo, me decía mi amigo, que una persona que está al frente del Ministerio de Defensa lo utilice en beneficio de su imagen personal.?
Centrándonos en él analizemos la frase en negrita. Esa frase está evidentemente sacada de un manual militar y responde a lo que se estudiaba en mis tiempos como Moral Militar, pero de ninguna forma es aplicable a la vida civil. En esta no puede contemplarse como razonable ningún daño, ni siquiera el menor posible para el cumplimiento de una misión. Tenemos un caso muy reciente y en el que todos estaremos de acuerdo: Los 11 muertos en el incendio de Guadalajara no podían de ninguna forma contemplarse como un daño permisible en el cumplimiento de la misión de apagar un pavoroso incendio. Incluso daños menores, un muerto tampoco sería admisible. En la vida militar el heroísmo es exigible, en la vida civil es loable pero nunca puede ser reclamado por el que manda. En cierto modo hasta deberíamos decir que en la vida civil no se ?manda?.
Pero aun admitiéndole esa frase como aplicable ¿Cuál es la misión encomendada a un Ministro?
Evidentemente los ministros son cargos políticos, la labor técnica suele estar encomendada a los Secretarios de Estado y Directores Generales, pero los Ministros tiene como misión la dirección política de la labor del ejecutivo y nadie negará que una de las principales funciones de un político es dar a conocer las bondades de su labor y entre otras misiones están procurar, buscando el bien común, que su ideología sea siempre la preferida por los ciudadanos.
Es por ello que no es estrictamente criticable el que se haga publicidad de los logros o inclusive de los proyectos que se piensan llevar a efecto, siempre que esa publicidad se haga con respeto a la verdad, por medios lícitos y sin que suponga una utilización de dineros públicos. Creo que Bono ha cumplido a la perfección la misión que tiene encomendada en el caso que nos ocupa. Ha propuesto una medida justa y razonable, sin ningún daño a quien intervienen en ella y no en beneficio propio. Su ?esperpento escenográfico? cumple perfectamente la función propagandística en beneficio de la formación política a la que pertenece. ¡Perfecto! ¡Esto es hacer política!
Si Manuel de la Hera no esta de acuerdo con la filosofía expuesta puede dedicarse a criticar la propaganda política sin tener que irse lejos de Ceuta. Que se centre en nuestro presidente Juan Vivas, el maestro de los esperpentos escenográficos (P. Ej. paseitos por la Fería, saluditos a los ciudadanos,...), intervenciones de nuestros Senadores en el Senado (con ridículo incluido) y medios de comunicación afines.
Y no tendrá que criticar a nuestro diputado por que o no cumple la misión que el pueblo de Ceuta y su partido le tienen encomendada o es un desaparecido ?en combate?
Hasta ahora las opiniones de Manuel de la Hera las leía con cierto agrado por su carácter moderado y eminentemente sociológico. Por eso me ha sorprendido este artículo en el que se pone la atención en un aspecto puramente formal para hacer crítica política, cuando lo oportuno hubiera sido alabar una actuación que a iniciativa propia trata de retribuir dignamente la labor de nuestras fuerzas armadas.
En el párrafo que se reproduce se reconoce que mejorar los emolumentos de oficiales y suboficiales es necesario y justo, pero todo el resto de su escrito se centra en criticar duramente que a esa medida se le haya dado cierta publicidad y para ello se emplean argumentos sobre los que siguiendo la línea de mis reflexiones habituales quiero poner claridad.
Veamos una reproducción de ese parrafo central: ?Siempre entendí, me decía, que el que manda nunca debe hacerlo en beneficio propio sino en beneficio de la misión que se le ha confiado, a la que debe dar fin con éxito y con el menor daño posible para quienes intervienen en ella. Ahora no sucede lo mismo pues se hace propaganda, en beneficio propio, de aquello que se pretende hacer y que supondrá una cierta mejora material para otras muchas personas. Es el caso del Ministro de Defensa, Sr. Bono, que ha procurado dar la mayor publicidad posible a una mejora que se pretende en los emolumentos del personal de las Fuerzas Armadas. Ese objetivo, el del aumento, es necesario y justo a todas luces, pero resulta bastante llamativa la forma en la que el Sr. Bono airea ese proyecto. En opinión de un escritor tan bien curtido como Martín Ferrand, lleva ya la firma de autopropaganda del Sr. Bono: "Lo que convierte el caso en propio de Bono es el esperpento escenográfico con que se nos presenta". No entiendo, me decía mi amigo, que una persona que está al frente del Ministerio de Defensa lo utilice en beneficio de su imagen personal.?
Centrándonos en él analizemos la frase en negrita. Esa frase está evidentemente sacada de un manual militar y responde a lo que se estudiaba en mis tiempos como Moral Militar, pero de ninguna forma es aplicable a la vida civil. En esta no puede contemplarse como razonable ningún daño, ni siquiera el menor posible para el cumplimiento de una misión. Tenemos un caso muy reciente y en el que todos estaremos de acuerdo: Los 11 muertos en el incendio de Guadalajara no podían de ninguna forma contemplarse como un daño permisible en el cumplimiento de la misión de apagar un pavoroso incendio. Incluso daños menores, un muerto tampoco sería admisible. En la vida militar el heroísmo es exigible, en la vida civil es loable pero nunca puede ser reclamado por el que manda. En cierto modo hasta deberíamos decir que en la vida civil no se ?manda?.
Pero aun admitiéndole esa frase como aplicable ¿Cuál es la misión encomendada a un Ministro?
Evidentemente los ministros son cargos políticos, la labor técnica suele estar encomendada a los Secretarios de Estado y Directores Generales, pero los Ministros tiene como misión la dirección política de la labor del ejecutivo y nadie negará que una de las principales funciones de un político es dar a conocer las bondades de su labor y entre otras misiones están procurar, buscando el bien común, que su ideología sea siempre la preferida por los ciudadanos.
Es por ello que no es estrictamente criticable el que se haga publicidad de los logros o inclusive de los proyectos que se piensan llevar a efecto, siempre que esa publicidad se haga con respeto a la verdad, por medios lícitos y sin que suponga una utilización de dineros públicos. Creo que Bono ha cumplido a la perfección la misión que tiene encomendada en el caso que nos ocupa. Ha propuesto una medida justa y razonable, sin ningún daño a quien intervienen en ella y no en beneficio propio. Su ?esperpento escenográfico? cumple perfectamente la función propagandística en beneficio de la formación política a la que pertenece. ¡Perfecto! ¡Esto es hacer política!
Si Manuel de la Hera no esta de acuerdo con la filosofía expuesta puede dedicarse a criticar la propaganda política sin tener que irse lejos de Ceuta. Que se centre en nuestro presidente Juan Vivas, el maestro de los esperpentos escenográficos (P. Ej. paseitos por la Fería, saluditos a los ciudadanos,...), intervenciones de nuestros Senadores en el Senado (con ridículo incluido) y medios de comunicación afines.
Y no tendrá que criticar a nuestro diputado por que o no cumple la misión que el pueblo de Ceuta y su partido le tienen encomendada o es un desaparecido ?en combate?
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